
Es una mierda andar con esa sensación en el cuerpo, la de “estar de vuelta”, porque ya nada te erotiza, nada te motiva, todo te da lo mismo, sos un bofe que no disfruta lo que hace, ni valora lo que tiene.
¿Cuándo te pasa eso? Cuando llegaste a un lugar al que querías llegar, y te das cuenta que no era lo que creías que era.
La primavera audiovisual del acuerdo Dintino-Álvarez que parió tres películas, y las series de DeVido, fueron un par de golondrinas que no hicieron verano. En mi caso ni siquiera llegué a disfrutar de esas golondrinas más que de costado, pero bueno, al menos acaricié sus plumas, hoy ya se las comieron, y todo el mundo manda carpetas con proyectos como quien se juega a la lotería de sus vidas, y nada que ver, si te la ganás, no es mucho más que un sueldo para los técnicos y como mucho 6 meses de sueldo para el productor.
El que está de vuelta ya no quiere mirar más, simplemente baja la cabeza y comienza a caminar hacia atrás, volviendo hacia un lugar que ya no existe tal como lo dejó, y no quiere gastar esfuerzos en ver lo que hay en el paisaje, el muy pelotudo cree que es el mismo paisaje, y no, no es el mismo paisaje, la visual es otra! El buen caminante sabe que aunque tenga que volver por el mismo sendero, el paisaje es otro, ello sin mencionar que la luz del atardecer no es la misma que la de la mañana, la experiencia es distinta aún a pesar de que se está desandando el camino realizado, sigue siendo nueva, siguen existiendo cosas para disfrutar.
Hay que ser muy pelotudo para no disfrutar de ese paisaje con la misma voracidad con que lo hiciste de ida.
Una cosa es estar de vuelta, y otra es seguir disfrutando del paisaje aún a pesar de que estés emprendiendo el regreso.
Disfrutar lo que queda de la jornada para volver con los ojos llenos, prestos para soñar nuevas caminatas.


2 comentarios:
Si lo pensas, para estar de vuelta tenes que haber ido antes. Y lo que se aprende andando, aunque dejado de lado cada tanto, difícilmente se olvida.
Ademas estar de vuelta te da la posibilidad de estar de ida de nuevo. Mientras anden las rodillas, dale que va!
las rodillas están caprichosas, jua, pero ya saqué turno con el traumatólogo!
Gracias por tus palabras, grande abrazo para vos
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