Espacio dedicado a mi pulsión cuasi onanista de expresar con palabras el exceso de conciencia de mí mismo que padezco. Y otras yerbas

martes, 14 de junio de 2011

CIRCO


Hace tres años me caí del frasco, por curioso nomás, antes de eso solo una vez había estado afuera, esa vez tuve la posibilidad de saltar más alto de lo que me entrenaron con la tapa puesta, quería saber cómo era eso de vivir fuera del sistema; igual, fue un salto de circo con red de contención, nada delirante lo mío, un añito de licencia sin goce de sueldo y luego volví a la seguridad del frasco. Pero la panzada que me dí… ay ay ay… me duró varios años ese dulce sabor en la boca…
Hace tres años me volví a salir, esta vez ni siquiera fue una decisión, simplemente me caí, la gravedad hizo el resto, sí, la gravedad de Newton y la gravedad de mi situación, Trastorno Depresivo Mayor le pusieron; rodé un par de meses cuesta abajo y me empastillé con dos cortos que me salvaron de una prescripción de clonazepan, graciadió.
Yo nací, crecí y me desarrollé dentro del frasco, nunca fui libre (¿alguien lo es?), yo hacía las monerías que me pedían y me daban de comer, he vuelto a hacerlo y estoy cómodo, me dan de comer, que no es poco.
Pero ya me están empezando a cansar los dueños del circo (igual, tengo una estrategia para dárselas por el culo)
Yo sé que la tapa no existe, y que puedo salir cuando se me canten las pelotas, pero el miedo al hambre es terrible, “saltar afuera del frasco” es una metáfora seductora pero es una verdad a medias, salís de uno, pero si no te metés en otro estás en el horno, en mi caso la publi podría ser otra opción, otro frasco, pero está tan lleno de piojos resucitados…

Las disciplinas artísticas te garantizan hambre solo eso.
Si, también te dan sentido de trascendencia, y otro tipo de boludeces varias, pero la verdad es que a la hora de los billetes en el supermercado las disciplinas artísticas no te brindan una mierda, y el amateurismo es la regla justamente por eso, uno lo hace por amor al arte, nadie hace plata con esto, a los que mejor les va de pedo sacan para los gastos y llegan a fin de mes sin gastos excesivos (bueno, hay algunos pocos afortunados que tienen un talento superlativo y lograron que se lo paguen, si fuera ese mi caso no tendría tiempo para escribir estas pelotudeces y estaría dando rienda suelta a mi talento).
“Pero al menos satisfaces tu sentido de trascendencia” me dijo mi amigo que se acaba de comprar un casi 0 km con el que va a pasear a su casa de las sierras, y mi amigo no es de esos que le regalaron todo, se peló el culo para tener su auto nuevo y su casita a medio terminar en las sierras, en el medio tuvo que dejar estacionada su afición por la música para otro momento que no sabe cuando llegará, pero mientras su amor por la música está estacionado, el conduce chocho su auto nuevo por las sierras; más allá de la envidia, lo que planteo es que mi mediana edad ya no me está permitiendo afrontar la dedicación al cine “por amor al arte”, como que hay una época, no en vano te cuesta un huevo encontrar actores y actrices de más de 40 años, hubo un punto en el que todos esos cultores de las artes se pudrieron de remarla en un mar de dulce de leche y sucumbieron a las exigencias monetarias de la vida en comunidad, en una palabra, se volvieron al frasco, si se está más cómodo en el frasco…
Las disciplinas artísticas fagocitan sangre joven constantemente, combustible que brota por borbotones en esta ciudad formadora, ríos y ríos de sangre fresca y vigorosa, y los que ya no nos fluye con tanta intensidad, los que no tenemos un recambio tan espontáneo de plaquetas y plasma, los que nos cansamos físicamente y no soportamos rodajes de más de 10 horas, estamos en el horno con fritas, ya que detrás nuestro se alinean hordas de jóvenes bárbaros que aúllan por ocupar tu lugar, y el sistema vive de eso, sino no podría sostenerse, contrata constantemente sangre nueva y le paga dos cospeles con cincuenta, y agarran viaje, si total a ellos les alcanza ya que no pagan alquiler, ni luz, gas, agua ni expensas, con los cincuenta que les queda se compran toda la lencería de gaffer y andan por el mundo jactándose de lo profesionales que son por laburar en una productora que seguramente no tiene sus impuestos al día…
Y mal hago en quejarme de esos jóvenes ya que yo ni he llegado a ser uno de los viejos, o más bien, como viejo con vocación tardía me he comportado como joven voraz, y ni siquiera he llegado a laburar de “eléctrico” en una productora, ni siquiera eso… (los dos cospeles con cincuenta no me alcanzarían para vivir)

Al pedo es pechar cuando la pinchila es corta.
Si ya sé todo esto, no sé por qué sigo en la misma dirección
¿Alguien lo sabe?
¿hay gente que sabe por qué hace lo que hace?

Hay días que me dan ganas de tirar todo a la mierda

Será porque no puedo dejar de intentar algo, por intentar nomás.
El remo es el deporte nacional en este país, y creo que si sigo remando es porque en el fondo me debe gustar remar, por cabeza dura nomás, por terco, qué se yo por qué.

2 comentarios:

La Mora de Tripoli dijo...

mira vos que loco, mas de un año despues de escribir esto, seguis pensando lo mismo. "vos de tanto que cambias, no cambias mas" dicen los cuarteto de nos en un tema memorable. es copado que sigas remando, che, caido del frasco y todo.

Javier Aguirre dijo...

gracias mora, sos una verdadera muzza vos

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