Espacio dedicado a mi pulsión cuasi onanista de expresar con palabras el exceso de conciencia de mí mismo que padezco. Y otras yerbas

martes, 1 de marzo de 2011

Como te ven te tratan


Alejandro Catalán es el Dr. House del teatro, diagnostica con precisión, recomienda un tratamiento efectivo, y le parte el cráneo al medio a quien se expone bajo su lupa. Todo con un solo escaneo.
Hace mucho tiempo que no me tocaba estar al frente de un tipo con una lucidez tan extrema, con una capacidad excepcional para estar conectado con los 24 cursantes de su taller, escaneando cada movimiento y sonido de 24 energías en escena al mismo tiempo.
No me gustaría ser una de sus neuronas, ya hace rato habría renunciado.
El tipo percibe TODO, un segundo después de que sale la información del cuerpo afectado él ya hizo la decodificación, pensó una devolución, la reelaboró para que el cursante la comprenda en su lengua nativa, y le pegó un latigazo en el lomo para que corrija los vicios que observó, vicios que muchas veces están ligados a taras subjetivas vinculadas con problemáticas psicoanalíticas personales e individuales de quienes aspiramos a pararnos en escena y ser observados por el mundo.
Este taller no es para todo el mundo.
El teatro no es para todo el mundo.
El suscripto tiene una espalda de 2 metros de ancho, así que se comió sin chistar el hachazo que solito se fue a buscar por hacerse el guapo ante el poronga más poronga de la sala, pero este estilo del latigazo puede ser terriblemente contraproducente para una subjetividad insegura y de autoestima baja, socava de una manera demasiado violenta los modestos cimientos donde nos paramos transitoriamente los que aspiramos a crear algo, Catalán te los patea y te dice que pruebes de pararte en otro nuevo cimiento (como si fuera tan fàcil), y para hacerlo tenés los dos días que te quedan del taller...
¡Papá! ¡Qué presión! ¿Es parte del show meterte por el culo 380 watts de tensión a ver si sacás lo mejor de vos en lo que queda del taller en el que desangraste 300 mangos?
La inseguridad es la base de la creación, y se agradece que te pongan en territorio nuevo, hace falta una vocación suicida para tirarse contra el alambre electrificado, el teatro no es para todo el mundo, mejor morir en escena que vivir en el intento; Catalán es el capitán del barco pirata que te hace parar en la tabla y te empuja con el sable para que saltes al océano plagado de tiburones, es duro el culiado, muy duro, como esas madres estrictas que empujan a sus pichones del nido para que aprendan a volar, más vale que despliegues las alas sino te estrolás contra el piso, y el chabón sabe si tus plumas están preparadas, si el pichone cae en picada libre él corre en su ayuda hasta que logra que vuele aunque sea un par de metros, para su orgullo personal más que por amor docente; tenemos dos manos, con una pegamos y con la otra acariciamos, la primera mano de Catalán es impiadosa, la segunda te soba apenas un poquiiito el ego vapuleado, suicidado y renacido.


En lo personal me fui del taller con un personaje en gateras, por 300 mangos, una ganga. Mi physique du rol efectivamente es el de un tipo poderoso, no fue una novedad para mí, pero mayormente me convocaron para otro tipo de poder, político, económico, nunca un poder físico, encontré un cuerpo denso, grave, bien pesado, nada de esas pelotudeces de trabajar con el centro de gravedad en la entrepierna, yo era una bragueta abierta que me pasaba el mundo entero por el mismísimo centro de las pelotas, la metáfora de la cola felina fue iluminadora, asimismo el emparentamiento con el Marlon Brando espesísimo de Apocalipsis Now, trabajé una mirada oscura que me permitió la catarsis de mi maldad inmanente, amo a este villano, es un proceso de exfoliación que en este caso me liberó no solo de la maldad interna sino también de la maldad acumulada en mi piel, agradezco el viaje hasta ese lugar, espero visitarlo más seguido, y si no se da escribo un guión para hacerlo, qué tanto (es un gran guionista Alejandro, propone situaciones que llevan a los actores a momentos muy intensos y dramáticos, como asimismo sumamente cómicos y graciosos).
Especialmente recomendable para estudiantes de cine y actores que tienen la inquietud de la actuación para el Primer Plano de la cámara, el trabajo minucioso con el microgesto facial es inmejorable, me frustré al descubrir que el cablecito de mis cejas se bloqueó ante la presión en escena, algo en lo que trabajar.
Mi tono de voz es una preocupación hasta para la vida cotidiana, en el trajín diario tiene un tono nasal que no me gusta, cuando estoy expresando algo que quiero que se entienda claramente mi voz no suena nasal, algo no muy distinto a lo que el felino este puede dar en escena, lo voy a trabajar supongo, falta la decisión, pero bueno, al menos en escena puedo hacer que funcione como me gusta, y de eso se trata todo este show, de apariencias, de lo que se ve más de lo que te pasa.
Como te ven te tratan diría la Chiqui, juas

1 comentario:

Alejandro Tuzzi dijo...

Excelente nota, súper entretenida! Espero vivas con alegria esta increible aventura que estas viviendo en el cine y el teatro... las frases que mas me gustaron:

"La inseguridad es la base de la creación"

"Como te ven te tratan "

Te robo una para el face...! Abrazo y buena suerte

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