
El ámbito de la "Gestión Cultural” está lleno de pituquitos gays que pretenden ser intelectuales y viven de hacerse autobombo.
Son gestores de vino blanco.
Son gestores de su propio bienestar.
Viven pendientes de direccionar los fondos públicos hacia sus bolsillos y los de sus amiguitos pseudoartistas que la van de sensibles movilizados por la injusticia social de este mundo cruel, cuando la realidad es que solo son movilizados por sus autos con olor a nuevo regalados por papá.
Aunque también están los gestores de vino tinto.
Y los gays que no son pituquitos.
Son los menos.
Son amigos
Son gestores de vino blanco.
Son gestores de su propio bienestar.
Viven pendientes de direccionar los fondos públicos hacia sus bolsillos y los de sus amiguitos pseudoartistas que la van de sensibles movilizados por la injusticia social de este mundo cruel, cuando la realidad es que solo son movilizados por sus autos con olor a nuevo regalados por papá.
Aunque también están los gestores de vino tinto.
Y los gays que no son pituquitos.
Son los menos.
Son amigos

